¿Por qué nos atrae tanto el smartphone? Uno de los grandes culpables son los colores. Las notificaciones en rojo brillante y los iconos coloridos activan el centro de recompensa del cerebro y liberan dopamina. El truco más fácil: cambia la pantalla a escala de grises (blanco y negro) en los ajustes. Sin los estímulos de color, el móvil pierde al instante su atractivo mágico. Pruébalo, tu cerebro te lo agradecerá.